La historia de la escuela austríaca de economía se remonta a finales del siglo XIX, cuando Carl Menger publicó su libro Principios de economía política, donde desmanteló la teoría del valor-trabajo de los economistas clásicos y propuso que el valor es subjetivo, naciendo de las necesidades y valoraciones de los individuos.
Vale, ya sé que dicho así suena muy teórico y a muchos no os dirá nada. Vamos a verlo con un ejemplo, en 2008 casi ningún economista fue capaz de predecir la crisis económica que llegaba y, lo que es aún peor, sus consecuencias en los años siguientes. Esto es debido a que la economía, a diferencia de otras ciencias como la física que estudia materiales u objetos inanimados, estudia el comportamiento humano. Y los seres humanos somos totalmente impredecibles.
A día de hoy muchos economistas de diferentes escuelas, ya sean liberales o no, continúan realizando modelos matemáticos y ecuaciones con las que esperan predecir el comportamiento de la economía.
Teoría del valor-trabajo
Los economistas clásicos como Adam Smith, defendían la idea de que el valor de un bien se podía calcular y estaba asociado a los costes de producción.
Posteriormente, Karl Marx tomó las bases de esas ideas pero las llevó a un concepto sociopolitico. Para Marx, el valor de una mercancía está determinado por el tiempo de trabajo socialmente necesario para producirla.
Para verlo con un ejemplo muy sencillo, el precio de una silla vendría determinado por el coste de la madera, los clavos, las herramientas utilizadas y por las horas de trabajo empleadas para su construcción.
Otro punto importante si os fijáis es que, según la economía clásica, el valor de un bien depende de la oferta. Es decir, el valor de un bien o servicio se establece en función de los costes de producción, pero en ningún momento se está teniendo en cuenta la demanda. Esto es algo muy importante que veremos más adelante.
Escuelas de pensamiento muy distintas, desde liberales como Adam Smith hasta uno de los padres del socialismo como Karl Marx defendían que el valor de un bien o servicio tiene un valor que se puede calcular a partir de fórmulas matemáticas. Estas ideas clásicas derivaron en lo que hoy se estudia de forma generalizada en las universidades.
Escuela austríaca de economía
Entonces, ¿Qué defienden los economistas austriacos? Pues voy a intentar explicarlo de la forma más sencilla posible.
Carl Menger. El origen de todo
Menger estudió derecho y economía en Viena y trabajo como profesor asociado unos años.
Pronto se dio cuenta que las fórmulas que se utilizaban para calcular el valor de los bienes no tenía nada que ver con lo que sucedía en la vida real.
Veámoslo con algunos ejemplos sencillos, a mí no me gusta nada Taylor Swift y el valor que estaría dispuesto a pagar por una entrada de un concierto suyo sería prácticamente cero. Sin embargo, para uno de sus fans, el valor de esa misma entrada es incalculable.
Otro ejemplo relacionado con los costes de producción traído al siglo XXI, en Punta Cana es temporada alta entre los meses de Diciembre y Abril. Si quiero comprar un billete de avión de Madrid a Punta Cana, durante esos meses el precio será mucho mayor que si lo quiero comprar en Agosto cuando me puedo ir a Ibiza o Menorca y disfrutar de playas paradisiacas mucho más cerca de casa. Para la aerolínea el coste del avión y del combustible o los sueldos de las azafatas y pilotos serán más o menos los mismos en Abril que en Agosto. Sin embargo, el precio del billete será muy diferente.
Como ya puedes estar pensando, a diferencia de los economistas clásicos, los economistas austriacos defieden que el precio de un bien o servicio depende mucho más de la demanda que de la oferta.
Valor subjetivo y utilidad marginal
Lo que descubrió Carl Menger es que el precio de un bien o servicio no depende de sus costes de producción sino del valor subjetivo que le damos cada uno de nosotros como seres humanos. Y esto es más dificil de calcular con fórmulas matemáticas.
La otra gran aportación de Menger, fue lo que se conoce como la utilidad marginal. Años antes, Adams Smith planteó algo así – El agua es esencial para la vida, pero su precio es bajo. Sin embargo, los diamantes, que son totalmente inútiles para la supervivencia, tienen un valor muy alto. Lo que planteaba Smith en este caso es, por qué los precios no reflejan la Utilidad de las cosas.
La paradoja del agua y los diamantes
Pues bien, Menger dio solución a esta paradoja de la siguiente forma.
El valor no está en la utilidad total de un bien, sino en la utilidad marginal, es decir, la satisfacción adicional que da una unidad más del bien. El agua, aunque vital, es muy abundante. Una vez he bebido un vaso de agua y sacio mi sed la siguiente unidad de agua que tengo tiene menos valor ya que no tengo sed. Así que su utilidad marginal es baja (lo que equivale a precio bajo).
Sin embargo, los diamantes son raros y difíciles de conseguir. Tener algo raro y único que no tenía antes y que nadie más tiene hace que su utilidad marginal sea alta (lo que equivale a precio alto)
Ludwig von Mises: La Acción Humana y el Cálculo
Uno de los autores austriacos más importantes y que aportó 2 principios fundamentales a la historia de la economía.
El problema del cálculo económico
En 1922, Mises escribió el libro El Socialismo donde criticaba los principios de una economía planificada, defendidos por el marxismo, con argumentos técnicos. Básicamente, vino a decir que en una economía centralmente planificada, donde la propiedad de los medios de producción depende del gobierno, no pueden surgir precios reales dado que al no existir la propiedad privada, no pueden existir transacciones privadas. Y por lo tanto, no pueden surgir precios.
Lo que planteaba Mises es que si no surgen precios libremente, no se podría alcanzar una producción racional de un bien o servicio. Sin precios, un planificador central no sabria si es más eficiente usar madera o acero para construir un puente por ejemplo. Es decir, sin precios no sabriamos asignar eficientemente los recursos escasos de los que disponemos.
Vamos a volver al ejemplo del viaje a Punta Cana. En una economía planificada, el planificador sabría que en Agosto es temporada baja en Punta Cana y planificaría X vuelos (asignaría recursos económicos de forma adelantada), siendo X un valor menor que los vuelos planificados para Marzo, por ejemplo. Pero cosas de la vida, nuestra amiga Taylor Swift publica en sus redes sociales que dará un concierto multitudinario en Agosto en Punta Cana.
La pregunta aqui es ¿cómo el Planificador puede prever este tipo de eventos o la repercusión en el precio del billete de avión de un concierto en Punta Cana? Pues la respuesta fácil es que simplemente no se puede. Es decir, la economía es dinámica y cualquier intento de planificar los precios generará demandas insatisfechas o gastos innecesarios.
Teoría del ciclo económico
Está claro que la mayoría de las economías modernas hoy en dia no son planificadas ni fijan los precios. Todos somos capitalistas y el comunismo ya no está de moda, ¿verdad? Pues no tan deprisa, las economías modernas tienen una forma de seguir controlando el precio de los bienes y servicios y lo hacen a través de los Bancos Centrales. Por un lado tienen la capacidad de imprimir dinero nuevo para dar más crédito y, por otro lado, controlan las subidas y bajadas de tipos de interés para activar la economía o controlar la inflación.
Lo que ya decía Mises hace 100 años es que las crisis financieras son causadas por la expansión artificial del crédito lo que genera inversiones erróneas que tarde o temprano deben colapsar. ¿Os suena?
Esto es debido a que la expansión del crédito manda una señal falsa a las empresas al pensar que hay mucho ahorro y que el consumo va a seguir creciendo y se lanzan con nuevos proyectos a largo plazo y dado que la economía es dinámica, es posible que se esté inviertiendo demasiado para satisfacer una demanda futura que quizá nunca exista. Tarde o temprano, el sistema se da cuenta que no existen ahorros reales para sostener esos proyectos que acaban quebrando y que desencadenan las crisis económicas.
Ejemplos actuales pueden ser la crisis .com del año 2000, la crisis financiera del año 2008 y habrá que ver qué pasa con las actuales inversiones que se están haciendo en inteligencia artificial, ¿provocará esto una nueva crisis?
Libros de la escuela austríaca de economía
Podríamos seguir hablando de otros autores austriacos muy importantes como el Premio Nobel de economía Friedrich Hayek. Pero todos ellos son descendientes de los 2 anteriores y lo que hacen es extender y dar su visión a estos principios básicos que ya establecieron Menger y Mises.









